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Cine

Pacificado, una Concha de Oro sin riesgo para un festival a medio gas

María Guerra 28 septiembre, 2019 4


Fondo
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La película brasileña, Pacificado, un drama sobre las favelas brasileñas del director americano Paxton Winters  y producido por Darren Aronofski ha arrasado con la Concha de Oro, mejor actor para su protagonista Bukassa Kabengele y mejor fotografía. El jurado presidido por Neil Jordan ha premiado una obra solvente y con mucho oficio, pero que no aporta sustancialmente nada nuevo al género. Pacificado fue rodada en la favela Morro dos Prazeres en la que ha vivido el director durante siete años y en la que ha participado su población. Cuenta los últimos días de las Olimpiadas de Rio de Janeiro en 2016 cuando la policía dejó de entrar a sangre y fuego en estos barrios marginales en un pacto de paz conocido como “pacificación”. La película aporta una mirada luminosa que dignifica a los habitantes de estos infiernos a través de la inesperada amistad entre una niña de 13 años y un traficante recién salido de la cárcel. Cine necesario, pero sin las aristas que lo hagan perdurar. La sección oficial no era espectacular, pero el veredicto ha sido timorato, deja ausencias imperdonables como Rocksde la directora británica Sarah Gravon.

Pacificado, premio a mejor fotografía para Laura Merians

El festival de San Sebastián está sometido enormes presiones del cambio del audiovisual. Las grandes producciones de autor quieren estar en Cannes y Venecia, y el certamen donostiarra se queda con las obras menores del cine internacional que no pasan ese listón. Preciosamente en su vocación internacional, hace que en el reparto de premios La Trinchera Infinita de los directores vascos Jon Garaño, José Mari Goenaga y Aitor Arregi haya conseguido mejor director y guion, una decisión que implica poco riesgo. La Trinchera Infinita aporta una mirada al pasado que se extiende al presente,  en su vigorosa alegoría del miedo, y que el jurado, quizá no se ha atrevido a premiar con la Concha de Oro, posiblemente para no premiar dos años seguidos a películas españolas.

Antonio de la Torre y Belén Cuesta en La Trinchera Infinita

Esta edición de San Sebastián, no excesivamente brillante en su sección oficial, sí se ha atrevido con la renovación generacional y la presencia de mujeres directoras. De las 16 películas, 6 directoras ha desfilado por el Kursaal aportando otros enfoques. El segundo premio, Gran premio del Jurado, ha sido para Próxima de la francesa Alice Winocour, una brillante y conceptual reflexión sobre la maternidad con Eva Green. Pero el jurado cree que ha cumplido con la cuota de género con un doble premio a las actrices.

En el capítulo de interpretación femenina, Greta Fernández consigue el premio por La Hija de un Ladrón y lo comparte Ex Aequo con la alemana Nina Hoss por la infravalorada The Audition de otra directora, la alemana Ina Weisse. Impecables premios, para dos grandísimas actrices.

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